Rubia, vivaz y con llamativas botas altas, Jane McGonigal está lista para salvar el mundo a través de los juegos. En principio esto puede sonar absurdo. Sin embargo, las investigaciones sobre los juegos y cómo pueden influir positivamente en el cerebro, motivar y conectar con los usuarios, se están volviendo cada vez más frecuentes. Lo realmente emocionante está cuando pensamos en cómo podemos utilizar las cualidades positivas que los juegos inspiran, para resolver problemas del mundo real como enfermedades, contaminación ambiental, y otros problemas globales que están necesitando menos tacto y más creatividad. Lee a continuación algunas de las verdades detrás de los juegos que cambiarán la forma en que los vemos.
¿Sabías que Angry Birds es más poderoso y llega a más gente que Facebook? ¿Qué nos dice esto sobre la influencia de los juegos? Filosofía, psiquiatría, sociología, juegos…parece que Jane McGonigal convenció a todos en el World Innovation Forum New York de que los juegos necesitan ser parte del trabajo. “Los jugadores pasan un 80% de su tiempo perdiendo”, dijo. ¿Qué tipo de efecto tiene esto en la resiliencia? ¿Y en las habilidades para resolver problemas? ¿En la innovación? McGonigal también afirmó que “la felicidad está en la búsqueda de los jugadores, no en las recompensas”. ¿Qué tan diferente es esta psicología de la que usamos para motivar a los empleados?
Jane McGonigal desafió a la audiencia a considerer muy seriamente los juegos y su influencia, y cómo podemos incluirlos en el lugar de trabajo. Según McGonigal, se pierden USD 300 billones en productividad cada año debido a que el 71% de los empleados en Estados Unidos están desmotivados; simplemente no les importa. “Y este es sólo el costo de productividad!”, exclamó. Imagina entonces el costo si lo calcularas teniendo en cuenta la innovación, porque no puedes innovar si a la gente no le importa.
“¿Cómo podemos aprovechar una economía que motive?”
McGonigal sugiere usar las diez emociones positivas:
Disfrute, alivio, amor, sorpresa, orgullo, curiosidad, excitación, asombro, alegría y creatividad en el lugar de trabajo, y aplicarlas a la resolución de problemas y a la innovación. “Lo opuesto a jugar no es trabajar- es deprimirse”. Después de todo, no es todo más fácil cuando te diviertes?
