Fundada hace sólo cuatro años por Mark Zuckerberg —un hacker que abandonó la universidad y se hizo famoso en 2006 por rechazar una oferta de compra de US$ 1.000 millones de Yahoo—, Facebook se ha convertido en el sitio ideal para desarrolladores de software. Y también en un lugar codiciado para poner a prueba un negocio.
Una industria entera ha brotado alrededor de este sitio de la noche a la mañana, porque todos —desde genios del software hasta directores de marketing— intentan develar el misterio de cómo ganar dinero con la asombrosa base de usuarios de Facebook: casi 60 millones.
A finales de 2007, Microsoft, que ya tenía un acuerdo de publicidad con Facebook, desembolsó US$ 240 millones por una participación del 1,6 por ciento en la compañía. Desde entonces, su valor de mercado se estima en unos US$ 15.000 millones.