Cuando una compañía se decide a incursionar en otros negocios, el éxito depende de la claridad de sus objetivos y de la disciplina con que implemente el modelo apropiado.
En la segunda mitad de los ’90, muchas grandes empresas se orientaron al corporate venturing e impulsaron emprendimientos de riesgo para promover la innovación y las nuevas tecnologías, retener a los empleados más emprendedores y alentar el crecimiento.
Cuatro años más tarde, los niveles de inversión en corporate venturing cayeron un 75 por ciento. La investigación de los autores indica que el principal error de las compañías fue establecer unidades de emprendimientos con modelos de negocios confusos y objetivos variados.